domingo, 17 de mayo de 2009


Siento la vacuidad

Siento la vacuidad
ausencia de dolor
se me antoja la vida sorda,
un silencio aterrador me blanquea el cerebro
y me supongo la muerte así
tranquila
sin ansiedades ni angustias,
el cuerpo frágil
casi como una ensalada de frutas.
Extraño un mundo más humano
humanos más humanos
sin esta invasión de máquinas que nos aislan paradójicamente
parece una carrera hacia la soledad infinita
hacia la nada,
hacia un mundo de espejos que sólo nos devuelven
la imagen de nosotros mismos.
Es aterrador que no haya nadie más
aunque siempre hay alguien
pese a que más no sea otra mirada de nosotros mismos.

ME POSEE

Me tiene
agarra
sujeta
suelta.

Me bambolea
sostiene
libera.

Me detiene
altera
acelera.

Me eleva.
Me toma.
Me deja.

Me ata
libera
y vuelve atar.

Me posee.
Me posee.

No sabe
no sospecha
que estoy librada a mi destino
y sólo puedo serle fiel a él.

Vacío

Estoy llena de pérdidas,duelos,historias inconclusas,
de vida vivida a medias.
De sartenes sin mango
de cordura loca o locura sana.
Estoy colmada de viajes que no hice
de soles que no vi.
Saturada de amores muertos
de soledad infinita.
De raíces rotas.
Abarrotada de dudas miserables
de riquezas dudosas.
Saturada de oscuridades sórdidas.
Atestada de Silencios Púrpura.
Estoy llena de vacío.
Y sin embargo
a pesar de todo
por encima de todo
ese vacío
está lleno de esperanza.

ANHELANDO

Veo mucha soledad
una búsqueda ociosa de encuentro.
No tenemos nada que ver,o
eso es lo que tenemos en común.
Esta necesidad de acercarnos a otros,
cada uno con su locura
su mambo
su vacuidad.
La escultura de uno mismo
que nunca es lo que es
que siempre se nos escapa,
y uno allí
en medio de esas flaccideces
buscando
esperando
anhelando
simplemente compañía.

Dibujo de Graciela Raffin.


Gracias Grachu.