miércoles, 5 de agosto de 2009

Para Andrea . Mi prima hermana.


Volver a casa, al refugio, al encuentro con nuestro espejo,nuestros escritos,esta vida que se nos va metiendo de a ratos por las uñas y los pies,por las orejas y el sexo.
Volver a nuestros rincones,nuestros amados olores,nuestra cocina y ese cajón revuelto esperando que lo arreglemos.Volver a nuestros libros.
Volver a casa,qué es volver a casa?Retornar a nuestra mansa soledad,nuestras fantasías y ensueños,también los archiconocidos dolores,que es mejor dejar ir por la alcantarilla.
Sí Andrea,te entiendo.Volver a casa,es reencontrarnos,jugar a la rayuela cada mañana con nuestros sentimientos,intentando comprenderlos,sobrellevarlos sin que nos abrumen,
y lo que es peor intentar escribirlos.
Volver a casa es detenernos a mirar.Espiarnos por la ventanita del desván.
Y pensando en volver a casa me viene un texto que estará en el próximo libro.Habla de lo que comprendí después de unos cuantos años de soledad,y está dedicado a Clarisa Pinkola Estés,una escritora conocedora del alma femenina.Su libro “Mujeres que corren con los lobos”es imperdible.

Estuve fuera del hogar,de mi alma,de mi piel de foca durante estos largos siete años.
Extraviada entre harapos de necesidades imperiosas,deseos exhacerbados.
Ansiedades extremas,buscando fuera del cobijo,lo que sólo consigo dentro de él.
Andariega,perdida entre muchedumbres,lobos hambrientos,solitarios,deseosos de energía y sangre nueva.
Es probable que haya estado dentro también,intentando evitar más robos y sólo he logrado privarme de la alegría de estar en casa.
En realidad no se si estuve dentro o fuera.Si estuve fuera fue expuesta insanamente,sin piel casi,dejándome robar,creyendo que estaba dentro,protegida.
Ni estuve protegida en el albergue,ni cabal fuera.
Anduve desesperada queriendo cubrir mi soledad,elegí mal y me quedé despellejada.
He perdido mucho tiempo suponiendo que estaba en una búsqueda.
Sólo quería perderme de mi misma.¡Y lo he logrado con mucho Éxito!
Anduve pretendiendo entender la locura de los otros,enloqueciéndome,sólo porque las locuras no encajaban.
Me sometí como el perro a su amo,quién le besa la mano luego de una golpiza.
El perro tanto como yo sólo quería que no lo dejen solo.
Eso estuve haciendo todos estos años,intentando sentirme”dentro de algo” y no sólo no logré construir nada,sino que me habían quebrado la piel.
Ya comprendí,todo es un largo aprendizaje hacia el centro de uno mismo.
Hacia el propio hogar.
Hoy,tranquila ya
Festejo estar en mi morada.


Por suerte Andrea,también volver a casa es encontrarse con los brazos y abrazos amados.
anna paparella.

4 comentarios:

Andrea dijo...

Y yo festejo contigo que te encuentres feliz en tu morada.
Y me quedo con ésto, 'volver a casa es reencontrarnos, jugar a la rayuela cada mañana con nuestros sentimientos, intentando comprenderlos, sobrellevarlos sin que nos abrumen y lo que es peor, intentar escribirlos' es eso Anna, eso intento cada mañana, gracias por decirlo. Un beso fuerte fuerte de agradecimiento por éste texto que me has dedicado.

Adolfo Payés dijo...

Un gusto visitar tu blog por primera vez, y te sigo así podre leerte con mas tranquilidad y frecuencia..

Te dejo un abrazo fraternos
Mis saludos de siempre.

Dean dijo...

Enhorabuena por el reencuentro.
Un saludo.

Emilio dijo...

Hola Anna: vengo del blog de tu prima Andrea que ha publicado una entrada con tu poema "Palabra", muy bonito, con mucha fuerza creativa.

Saludos.