lunes, 19 de octubre de 2009

De como nos van enloqueciendo un poco más cada día

consecutivamente,sin intervalos.Creo que es tan grande la crisis que reina en este momento,que es díficil comenzar a analizar.
El principal problema es la confusión moral reinante que inevitablemente termina en confusión mental.
La confusión moral parte del principio de lo que está bien y lo que está mal.A fuerza de convivir con malas acciones se las termina incorporando como normales,justificables,aunque no lo sean ni remotamente.
El bien está basado en la ausencia de maldad,dentro del bien podríamos incluir la generosidad,bondad,solidaridad,el amor en todos sus géneros.La maldad sería todo lo contrario,el desinterés hacia los demás.egoísmo,avaricia,la crueldad que vemos y nos muestran cotidianamente los medios y ya miramos casi con indiferencia,yo diría por protección hacia nuestra salud mental,porque si tuvieramos en cuenta todo lo que ocurre en las calles,no podríamos salir de nuestro habitat.
Pero creo que la peor maldad es la corrupción,palabra tan de moda por estos días ,  confunde a las personas,sobretodo a los más jóvenes,porque está en todas partes, aún en zonas sobrecalificadas.
Es imposible hablar de igualdad ,de justicia desde un comportamiento corrupto.
Hay una frase que me gusta mucho por lo veráz Uno no es lo que dice,es lo que hace".
Diariamente escuchamos y vemos a personas que dicen querer una cosa y hacer otra.Dicen querer determinadas cosas para el bien común y hacen todo lo contrario,sólo se favorecen a sí mismos,se enriquecen desmedidamente.
Creo que la corrupción es la enfermedad de este tiempo,es la maldad.
Según la Real Academia Española ,corrupción:Vicio o abuso introducido en las cosas no materiales.
En las organizaciones,especialmente en las públicas,practica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho,económico o de otra índole,de sus gestores.

3 comentarios:

TitoCarlos dijo...

En España hay gente que comienza a descubrirlo ahora....

anna paparella dijo...

QUÉ PENA TITO...AQUÍ ES UN CLÁSICO LAMENTABLEMENTE.

amor y libertad dijo...

de la abundancia del corazón habla la boca, pero por sus obras les conoceréis