lunes, 6 de mayo de 2013

Capítulo 18

YO (aproximadamente por 1968)

En medio de una atormentada infancia- adolescencia,confundida y sin tener con quién hablar(todos estaban muy ocupados trabajando),me enfrascaba en libros de filosofía y en  todo lo que circulaba en esa época,tratando de comprender y escribía.Escribía todo lo que pensaba,me hacía preguntas,me respondía.Lo sigo haciendo.
No había tiempo para explicarle a una niña de que se trataba el bien y el mal,lo que estaba pasando económicamente y mucho menos de dónde habíamos venido.
Mi curiosidad y desconcierto constante me llevaron a buscar,por mis propios medios,información sobre mi identidad,tema que se apoderó de  mi vida . 

De la casa de Bernal recuerdo una enorme terraza,donde mis hermanos,comandados por Pino hacían "los asaltos"los sábados a la noche.Se le llamaba así, a los bailes que se hacían en las casas.Las mujeres llevaban comida y los hombres la bebida.No recuerdo haber visto muchas bebidas alcohólicas,por el contrario, se tomaban gaseosas o jugos.La energía se ponía en bailar,Rock and Roll,Twist , había que tener mucha resistencia para bailar tantas horas.Mis hermanos eran los mejores bailando,sin duda.
La entrada a la casa era un enorme portón de hierro verde oscuro,seguía el típico hall o zaguán ,como le llamábamos: un pasillo considerable,de unos cinco metros de largo por dos de ancho,que servía para múltiples cosas.Yo jugaba allí con mi amiga Inesita (la de al lado)o Alicia (la de la esquina)o Edda(la tana),esto cuando no lo hacíamos en la vereda o en plena calle.En aquella época la vereda era segura y libre.Se andaba en bicicleta ,las personas mayores sacaban sus sillas  después de la siesta y se ponían a tomar mate,charlaban entre los vecinos.Comparado con lo que pasa en estos días,parece un cuento de ciencia ficción.No es que no pasaran cosas desagradables,recuerdo que le teníamos pánico al "Sátiro",así le llamaban a los abusadores, maníaticos o asesinos .Y no se salía a la hora de la siesta,porque era peligroso,andaban los "degenerados"buscando sus presas.
"Cada muerte de obispo"había un robo,que por supuesto era la noticia de la semana.Pasaban cosas desagradables,sí,pero existía el tiempo para asimilar los hechos,cosa que hoy ya no existe, gracias a la tecnología-internet que nos ametralla con información de todo tipo.¡Tanta información! que la miramos hasta con indiferencia.
Recuerdo dos "piezas enormes"a los costados de ese hall,una  pieza era un dormitorio,la otra un living-comedor,que se usaba cuando venían las visitas y un gran baño donde pasaba de todo.El baño era el lugar de intimidad de cada uno.Por lo tanto era el lugar más codiciado.Eramos muchos y había que esperar para entrar.En ese baño Pino había colocado un grabador a cinta "Aiwa" , él y mi hermana Lina cantaban ,Lina lo hacía espectacularmente bien y grababa los temas. Pippo Mancera le tomó una prueba para "Sábados Circulares" y la contrataron,pero dijo que no,a pesar de ser su sueño.Como el sueño que abandonó Pino de ser "el jugador de fútbol" y el de Miquela,la maestra.
La recuerdo en esa pieza "para las visitas"hablándole al aire",dando clases de vaya a saber qué,con un público imaginario,que eran sus alumnos,por supuesto. Me ponía en la silla y tenía que escucharla.Ella era la maestra y yo  la única  alumna real.Le encantaba leer la Revista Susy o las novelas de Corín Tellado.
Tuve dos muñecos,uno grande, como un bebe al que no soltaba y una muñeca negra,que trajo mi mamá de Italia, abría y cerraba los ojos.Fue un gran revuelo en el barrio aquella muñeca negra,"la novedad llegada de Europa.
Leo siempre estuvo apurado,le gustaba correr en lo que fuera,por aquél entonces era la bicicleta,pero luego, motos,autos,lanchas.Siempre corría ,tuvo muchos accidentes pero salía ileso.Mi mamá decía que había nacido con "el pan bajo el brazo"(se le decía eso a las personas con suerte).Yo creo que tiene siete vidas.
Babbo, mi padre fue agrandando la casa,entonces construyó un gran living-comedor donde estaba el televisor,recuerdo cuando lo trajo.Era algo indescriptible,ver a las personas a través de una imágen.
También estaban las camas -libro,que se cerraban hacia arriba y ocupaban poco lugar,apenas el ancho de un colchón.Eso era común en las casas de los inmigrantes y necesario para ahorrar  espacio,se bajaban y subían con mucha facilidad.Y en ese comedor,dormíamos con mis hermanas. Después de ver la novela de "Narciso Ibáñez Menta"que me aterraba pero a ellos les encantaba,le pedía a mi hermana Miquela que me dejara dormir con ella y me dejaba.Yo la adoraba.
Miquela fue para  mi madre y Pino mi padre.Ella me tenía siempre en cuenta,a mi y a mi hermano Donato,que era un tipo realmente fastidiante, pero ella,al igual que mi mamá Nietta,lo protegían.
Arriba,antes de la terraza estaba la pieza de los varones,allí dormían los tres: Pino,Leo y Donato,se subían cuatro escalones más y estaba la gran terraza.Donde yo jugaba en soledad con mi perra Calina.