lunes, 1 de agosto de 2011



Pasaron unos meses

a gran velocidad,por cierto.Lo cotidiano se alteró por todos lados y convivimos con el desconcierto todo este tiempo.Ya no somos las mismas,ni ella ni yo.Y las dos andamos conociéndonos,intentando asociarnos de todas las maneras posibles.
Las capas de la cebolla siguen cayendo,pero aún no llegamos al centro mismo.Falta aún,pero seguiremos perseverando,como siempre,como nunca.
Se extraña a algunos locos bajitos que traían cada tanto calor al caserón y al alma.Ya no vienen,se cansaron de soportarnos.Pero algún día volverán,como mis gaviotas a revolotearme el pelo y llenarme de caricias.
Volverán para quererme,para querernos,así como somos.

miércoles, 20 de abril de 2011

desde esta sensación de inmensidad.

Desde esta negrura
desde este silencio
desde esta hondura
manará la claridad.

Desde esta sensación de inmensidad,
después de tantas lágrimas
y de una quietud
por momentos aterradora,
manará la claridad.

Sólo es cuestión de esperar
de no inventar nada
de no actuar de memoria
de no repetir.

Es cuestión de acompañarse
de no dejarse sola
con la luz apagada.

¿Acaso no comenzó la creación
desde la oscuridad?

¿Acaso no está el todo lleno de nada
y la nada llena de todo?

martes, 19 de abril de 2011

La hora de la implosión

de las veredas muertas y llenas de hastío.
De la suciedad acorde con esta nada cotidiana,la lucha por la lucha de la lucha,
¿de qué?
¿sobre qué?.
La hora del te frío o del cafe caliente o de ese vino derramado en tu boca.
La hora de nada
nada de nada.
Simplemente la hora
de estar sin vos
conmigo apenas
mirando por las mirillas del alma
quien queda
quien se va
a dormir
con las heridas secas

Quién se va.
Quién se queda.

jueves, 31 de marzo de 2011

volar bien alto

Una vez más como siempre cual Ave Fénix va a resurgir de sus propias cenizas. Nada le impedirá ni siquiera la incertidumbre armarse de nuevas alas y volar. Como siempre va a revolotear por aquellos espacios que dan vida, va a volar bien alto y desde la cima, verá caer su propio fantasma.

sábado, 19 de marzo de 2011

¿Por qué escribo?

Escribo para no asfixiarme
para no atragantarme
para no brotarme.

Escribo para no hartarme de todo
para no deprimirme.
Escribo por soledad
por locura.

Escribo para detenerme un momento
y mirar.
Escribo por desesperación.

Escribo
porque el lápiz me sostiene.